El clima cambia de manera abrupta. Un viento helado recorre el lugar, y las primeras gotas de lluvia comienzan a caer. En cuestión de segundos, el cielo se oscurece y un trueno ensordecedor sacude el suelo. Rayos empiezan a iluminar el entorno, cayendo peligrosamente cerca. La tormenta parece guiada por una fuerza sobrenatural.